Vivimos en la era de la comunicación visual. Por eso, la incorporación de fotografías en tu web puede beneficiarte de múltiples maneras. No obstante, existen algunos criterios que debes considerar para que este recurso no se vuelva en tu contra.

Para empezar, los sitios que cuentan con contenido visual y/o audiovisual resultan más interesantes para el usuario y, por lo mismo, dedican más tiempo a explorarlos, reduciendo así el porcentaje de rebote de los visitantes.

Además, la utilización de fotos te ayuda con el posicionamiento SEO, sobre todo si agregas una descripción con las palabras clave (keywords) a cada imagen que subas. Esto te permitirá tener mayor visibilidad en las búsquedas de Google (tanto en imágenes como en web).

Incluyendo meta descripciones a las fotografías estarás favoreciendo la comprensión de lo que deseas transmitir, ya que las imágenes aportan información complementaria que vuelve tu mensaje más accesible para los buscadores, contribuyendo al posicionamiento orgánico de tu marca.

Por otro lado, esta herramienta es especialmente importante si quieres darte a conocer o resaltar los aspectos positivos de tus productos. La imagen es lo primero en llamar la atención en un mensaje por lo que agregándolas a tus textos te aseguras de generar una buena impresión inicial.

Por eso, cualquiera que sea el tipo de proyecto que tengas online, querrás asegurarte de que el contenido visual que compartas sea de calidad. Esto te ayudará a resaltar respecto de la competencia, aumentar las visitas y a mostrarte más cercano ante tu audiencia, beneficiando así tu nivel de engagement.

Ten en cuenta que, a la hora de ocupar este tipo de contenidos, la falta de coherencia y de criterio estético puede perjudicar seriamente la identidad visual del proyecto y con esto toda su credibilidad. Es decir, las fotografías pueden ser un arma de doble filo, por lo que tampoco se trata de usar cualquiera que tengas.

Precisamente, un error muy común es el uso de fotografías genéricas. Al tratarse de contenido no original y disponible en internet, es casi seguro que esté siendo ocupado en muchas partes. Además, en las fotografías de stock, con frecuencia los ambientes y los personajes que aparecen en ellas son distantes y poco representativos para el público objetivo.

En este sentido, el contenido original resulta más confiable y mucho más agradable. Contratar un profesional que entregue material fotográfico atractivo, de calidad y lo más importante, propio, es clave para proyectar una identidad seria y que se distinga en su singularidad.